La DECISIÓN que lo cambió todo


Hace 12 años tomamos una decisión importante.
Una decisión que nos cambió la vida.
Y no sólo a nosotros.
Era 2013, nuestros hijos eran muy pequeños y, como mapadres, ya sabíamos que queríamos para ellos una educación diferente.
Nos habíamos formado en distintas pedagogías alternativas. Habíamos viajado, conocido otras experiencias y descubierto que había otras formas posibles de educar.
También intentamos llevar esa mirada a espacios de la educación pública. Queríamos aportar lo que habíamos aprendido y abrir nuevas posibilidades.
Pero no funcionó.
Al mismo tiempo, empezamos a reunirnos con otras familias que estaban atravesando búsquedas similares. Queríamos pensar y co-construir un espacio diferente, donde nuestras niñeces pudieran crecer y aprender de maneras más respetuosas, amorosas y conectadas con la vida.
Hasta ese momento éramos un grupo de estudio y de prácticas.
Había muchas ideas.
Deseos.
Ganas.
Y también miedos, dudas y preguntas.
¿Cómo hacerlo?
¿Era realmente posible?
Hasta que algo en nuestro corazón nos dijo que había llegado el momento.
Que, de una manera u otra, teníamos que hacerlo.
Teníamos que dar vida a ese sueño.
Y tomamos una decisión.
LA decisión.
Abrir las puertas de un espacio de Educación Viva para nuestros hijos y para todas aquellas familias que estaban en la misma búsqueda.
Y entonces pasó algo que no esperábamos.
Todas las familias con las que veníamos trabajando nos dijeron que no.
Todas.
No iban a continuar.
Y de repente quedamos solamente nosotros tres: Gisela, Cecilia y Martín
Podíamos esperar, volver a pensar o buscar otra alternativa.
Pero decidimos hacerlo igual.
Sin certezas.
Sin saber exactamente cómo sería.
Confiando.
Con una convicción profunda de que ese era el camino y de que, si dábamos el primer paso, otras familias se sumarían.
Y así fue.
Así trajimos a la vida a Arbolar.
Arbolar nació de la voluntad de salir de la queja por lo que no funciona y comenzar a crear aquello que sí queremos.
Nació de la confianza en que, cuando nos animamos a dar el primer paso, el camino aparece
Nació del compromiso profundo de acompañar a nuestros hijos y a todas las niñeces a crecer y aprender rodeadas de amor, respeto y libertad para desplegar sus potencialidades y superar sus desafíos.
Hace 12 años aquella decisión cambió nuestras vidas y de nuestros hijos.
Y también fue transformando la vida de muchas familias, niñeces, jóvenes, personas adultas, educadores y voluntarios que fueron y son parte de Arbolar.
Personas que llegaron, compartieron, aprendieron, enseñaron. Dejaron algo de sí en este lugar y llevan consigo semillas para sembrar allí donde estén.
Hoy, 12 años después, tenemos una certeza:
Educar en conexión con la vida es posible.
Y no solo es posible.
Es hermoso.
Es potente.
Es transformador.
Honrar la niñez es también una forma de construir el mundo que queremos habitar.
Un mundo más humano, más consciente, más saludable y en mayor armonía con la Vida y con la Naturaleza.
Gracias por ser parte de este creación colectiva
Y vos, qué decisión importante tomaste que cambió tu vida?
o que decisión aún no te animás a tomar?
Te leemos!
Abrazo cálido
Arbolar
Educación en conexión con la VIDA



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